Ya estaba esperándola con la pava en el fuego y le dejó la preparación del mate a Claudia, ya que era ella la que siempre lo hacía, se consideraba la mejor en eso.
Se sentaron en los sillones del living y enseguida Karina vació el paquete de bizcochitos en un plato y lo puso sobre la mesa ratona que ya había sido testigo de tantas charlas.
Claudia se sacó las botas y puso un pie sobre el sillón. Se acomodó y sacó un cigarrillo.
Karina le preguntó porque la cara de sorpresa cuando leía el mensaje, y Claudia esbozó una sonrisa un tanto tímida.
Si, era él.
Quería verla.

1 comentario:
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